Algunas veces sucede que por
un momento sientes que tienes todo con una persona y luego de la noche a la
mañana todo cambia ya nada es como siempre era o como lo soñaste, ya no hay más
detalles, no hay más elogios, no hay más ternura; como si todo se derrumbara de
la nada, y entonces es donde sientes que necesitas nuevamente encender esa
llama que te atrapo de esa persona, pero descubres que ya no está, que definitivamente
se apagó y que no hay forma de volverla encender; y quieres saber ¿Cuál fue el
motivo de lo sucedido?, pero no lo entiendes hay mismo, o bueno… tal vez sí..
tal vez lo primero que se te ocurre es: ¡seguro tiene a alguien más!, y aunque
sea difícil de creerlo te das cuenta que es así, que fue por eso que ya nada
volvió hacer igual, por simplemente dejarlo todo por nada. Aceptas finalmente
lo sucedido y aunque fue difícil asimilarlo lo logras y aunque pienses en lo
sucedido nada te afecta, y ¡es un alivio!… porque creíste que sería el fin de
tu vida amorosa, pensaste en nunca más volverte a enamorar, y es ahí justo en
ese momento en el que más necesitas compañía, en el que llega esa nueva persona
a tu vida, la que ahora si será la indicada, la que tu menos pensaste claro, suele
suceder, pero… la que tú siempre quisiste, la que te complementa de la mejor
manera, y es allí donde comprendes nuevamente que los tropiezos de la vida
dejan sus heridas, pero traen consigo la cura, esas nuevas ilusiones que te
hacen nuevamente soñar y volver a creer en eso que llaman ¡Amor!...
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